Si tienes más de treinta años, seguro que te acuerdas de los domingos de Telecinco con el Chino Cudeiro estampándose contra una puerta de cartón. Aquel programa marcó a toda una generación, y por eso montamos el Humor Amarillo en León: para que pases de verlo desde el sofá a jugarlo con tus amigos a dos kilómetros del centro. Antes de que te pongas el casco, van unas cuantas curiosidades del programa original que igual no conocías.
1. En Japón no se llamaba Humor Amarillo
El programa original se titulaba Fūun! Takeshi Jō, algo así como «¡Tormenta! El castillo de Takeshi». Lo emitió la cadena TBS entre 1986 y 1990, y en ese tiempo se grabaron 133 episodios. El nombre de Humor Amarillo se lo inventaron en Telecinco. En cada país lo llamaron de una manera: en Reino Unido fue Takeshi’s Castle a secas y en Estados Unidos lo remontaron con otro doblaje como MXC.
2. Takeshi es un director de cine de los grandes
El conde que se reía de los concursantes desde su castillo es Takeshi Kitano, que por entonces ya era uno de los cómicos más famosos de Japón con el nombre artístico de Beat Takeshi. Pocos años después ganó el León de Oro de Venecia con Hana-bi y dirigió películas como Zatoichi o Kikujiro. Vamos, que el señor que disparaba agua a la gente desde un coche de choque tiene una filmografía muy seria.
3. Casi nadie ganaba
En cada programa se presentaban alrededor de cien concursantes con la misión de asaltar el castillo. Pues bien, en 133 episodios solo hubo ocho en los que alguien consiguió derrotar a Takeshi en la prueba final. El premio era un millón de yenes, que al cambio de hoy vienen a ser unos 6.000 euros. Bastante poco para la cantidad de golpes que había que llevarse por el camino.
4. Los comentaristas españoles se lo inventaron todo
Telecinco compró las cintas japonesas y se las dio a Juan Herrera y Miguel Ángel Coll, que venían de hacer radio juntos. En vez de traducir el programa, improvisaron un guion nuevo de arriba abajo, con personajes, nombres de pruebas y entrevistas a los eliminados inventados sobre la marcha. El resultado se estrenó el 8 de julio de 1990 y aguantó en antena hasta junio de 1995. En Japón nadie tenía ni idea de lo que se decía en la versión española, y probablemente mejor así.
5. El Chino Cudeiro existió (más o menos)
El concursante que se llevaba el golpe más gordo de cada programa siempre era el Chino Cudeiro, aunque cada semana fuese una persona distinta. El apellido viene de Miguel Ángel Cudeiro, un miembro del equipo de producción del doblaje al que los comentaristas decidieron inmortalizar. A su lado estaban Dolores Conichigua, con su famoso «¡dadles caña!», y el reportero Pepe Livingstone, que entrevistaba a los eliminados vestido de explorador.
6. Las pruebas también se rebautizaron a la española
Las piedras flotantes del río pasaron a ser «las zamburguesas», el laberinto se convirtió en «el laberinto del Chinotauro» y hasta hubo unos «cañones de Nakasone», por el que entonces era primer ministro de Japón. Ninguno de esos nombres tenía nada que ver con el original, pero son los que se quedaron en la memoria de todos.
7. La final era una guerra de pistolas de agua
El asalto al castillo se jugaba con coches de choque equipados con pistolas de agua. Los supervivientes tenían que acertar en el sensor de papel del coche de Takeshi antes de que él mojase el suyo. En las últimas temporadas cambiaron el agua por láser, pero la idea no cambió. De cien personas llegaban un puñado y casi nunca ganaba nadie.
8. Ha vuelto tres veces
Después de Telecinco, Cuatro lo recuperó en 2006 con Fernando Costilla y Paco Bravo a los micrófonos, y en 2023 Prime Video estrenó El castillo de Takeshi, una versión nueva grabada en Japón y comentada por Jorge Ponce, Eva Soriano y Dani Rovira, entre otros. Tres versiones y las mismas tortas.
Del sofá a la pista: Humor Amarillo en León
Aquí, en el Humor Amarillo en León, no hay conde ni castillo, pero sí dos horas de pruebas inspiradas en el programa: gladiadores, bolos humanos, circuito de obstáculos hinchables, boxeo con guantes gigantes… todo pensado para que participe cualquiera, esté en forma o no. Estamos en el complejo La Pineda, a 2 km del centro de León, con aparcamiento gratis y restaurante con parrilla para rematar la jornada.
El Humor Amarillo en León es el plan más repetido en las despedidas de soltero y soltera, pero también funciona de maravilla para cumpleaños y grupos de empresa. Si quieres saber cuánto cuesta, echa un vistazo a nuestros precios o llámanos al 667 41 52 94 y te lo contamos. Eso sí, el Chino Cudeiro lo ponéis vosotros.
